La industria automotriz se salvó de los cambios en el TLCAN

Los últimos días han traído consigo noticias sobre la relación comercial entre América del Norte. Como todos sabemos el TLCAN estuvo en boca de todos con la llegada de la nueva administración en los EEUU y con ello la aparición de un nuevo personaje, Donald Trump. Hasta hace no mucho, todo parecía perdido para la actual presidencia de México, que de la mano de Enrique Peña parecía no encontrar un camino que rescatara el TLCAN.

Una relación ríspida, que incluso llegó a tener tintes violentos entre Trump y Peña, trajo consigo la inminente mirada hacia otros mercados comerciales, pero, para sorpresa de todos, apareció otro personaje, el ya oficialmente electo nuevo presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Andrés Manuel López Obrador.

Con esto, también fuimos testigos de un sorpresivo cambio de actitud por parte de los vecinos del norte, que remató con el anuncio por parte de Donald Trump a través de Twitter que en resumen, vaticinaba un nuevo acuerdo exitoso entre ambos países, ¿curioso no?

En fin, los mercados respiraron, otros temblaron, pero entre industrias y diferentes sectores comerciales el sentimiento era de incertidumbre, no fue así para el sector automotriz que pareciera no tendrá “afectación” con el nuevo tratado.

Esto tuvo lugar después de que el líder de la Coparmex dijo que durante el proceso el equipo negociador mexicano tuvo que ceder a diversas demandas del gobierno estadounidense debido a que no hacerlo implicaría que el tratado en su conjunto dejara de tener vigor.

De acuerdo con informes del equipo negociador el sector automotriz tendrá que incrementar de 62 a 75% el contenido regional de los automóviles, además entre el 40 y 45% de la producción de vehículos deberá hacerse en regiones en donde el salario no sea menor a 16 dólares la hora.

Los próximos 30 días el equipo negociador mexicano se tendrá que enfocar en “las letras chiquitas del tratado”, por lo que el trabajo no ha acabado para los encargados de cuidar el acuerdo.

Fuente: www.forbes.com.mx